No olvidar el listón.
Está ahí por alguna razón. Que tocarlo signifique subirlo, en todo caso.
Saber renunciar a
tiempo. Reconocer el momento, lo cual es todavía más difícil.
Apreciar la lealtad, la
generosidad, la nobleza en los demás. Y practicarlas.
No medir, en la medida
de lo posible, los sacrificios. Lo que haces (lo que das), más que en los
demás, repercute en ti.
Tolerar cierto grado de
desamparo. Aprender a convivir con él. Como por si acaso.
El fútbol como opio es bien. La politoxicomanía vale.
El fútbol como opio es bien. La politoxicomanía vale.
Escribir siempre.
Escribir bien. Leer más y mejor. El despilfarro en libros no existe.
Los detalles. Tener
detalles. Ser cuidadoso con ellos. Estar atento a.
De perdidos al río; de
cabeza. Hay cosas que importan y cosas que no. Ir un martes cansado al trabajo no
debería ser una de ellas.
La música lo cambia
todo.
Poder con la
incertidumbre. Porque no hay otra. Poder como sea.
Siempre una llamada de
menos, cuando se merece una más. Imperdonable.
Hay que ver cosas. Hay
que aprender cosas. Viajando, por ejemplo.
Last but not least: si
conduces un Ferrari, tienes que estar a la altura. Si no estás a la altura tal vez lleves otra cosa.
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