24 años, 7 meses y 3 días desde que empezara.
Y desde aquel momento había fumado un cigarro justo después de levantarse, otro con el primer café, otro de camino al trabajo, cinco o seis a lo largo la mañana, durante su horario laboral, tres o cuatro más a la hora de comer, otros seis o siete por la tarde y lo que parecía una infinidad más por la noche, hasta que se acostaba, con el añadido de que a medida que se había hecho mayor, y más aún desde su dolorosa separación, le había ido resultando cada vez un poco más difícil dormir. Su vida estaba perfectamente estructurada alrededor de esta rutina, y la idea de dejarlo (al día siguiente ya, en unas pocas horas, sin más dilación ni retraso ni postergación posibles, inevitablemente) le horrorizaba. Era eso o perder el trabajo. Porque era en el trabajo donde sin duda prefería fumar, por encima de en cualquier otra circunstancia, ni siquiera después de las comidas. Es cierto que podía seguir fumando fuera de él, pero al fin y al cabo pasaba alrededor de diez horas ahí metido, que habrían sido inaguantables si no conseguía dejarlo del todo, de una vez por todas, olvidándose de fumar para siempre jamás.
Llevaba un par de meses sin pegar ojo, durmiendo lo justo para sobrevivir al día siguiente. El consumo de tabaco había aumentado hasta lo incontable, con la consiguiente repercusión en su cartera. Nunca le había importado que el tabaco fuera caro, pero esta vez los problemas le empezaban a asustar. El mes anterior se había quedado a cero a día 22, algo que no le pasaba prácticamente desde la adolescencia. No pudo pagar la factura de la luz a tiempo. Ni llevarle golosinas a sus sobrinos el domingo que los visitó. Cuando llegó el casero, el día 28, le tuvo que pedir una semana de margen. Sólo por esta vez.
Tenía que parar de fumar o le echarían de su casa de alquiler. Tenía que dejar de fumar o le echarían del trabajo y acto seguido, y además con muy poco tiempo de reacción, de su casa. Esta encrucijada no hacía, sin embargo, sino hacerle encender un pitillo tras otro, uno tras otro, reescribiendo una espiral que lo dejaba cada vez con menos dinero y con todavía menos fuerzas para enfrentarse al gran día. Primero había pensado en una reducción progresiva: a la segunda semana se dio cuenta que había conseguido reducir el consumo en dos cigarrillos; había hablado con su cuñada, psicóloga, que le recomendó unas pastillas que sólo lo hicieron vomitar. Hacía años que no hacía viajes largos para no pasar demasiado tiempo sin fumar, era de los que en el cine deseaban que se acabara la película para saborear el siguiente pitillo, conoció a la madre de su hija porque la invitó a tabaco un día que no tenía ni tampoco podía comprar, cuando eran tan jóvenes que ni se acordaba. Su vida era el tabaco. Su vida estaba tan ligada al tabaco que sin él no había vida.
Y ahora quedaban apenas horas. La decisión no sólo estaba tomada sino que era un hecho, y para él atentaba a su libertad individual y casi a su derecho a la vida. Aquella noche no pegó ojo. Salió de la cama temblando y no encendió su cigarrillo, se hizo un café y no fumó el segundo tampoco. De camino al trabajo se sintió vacío, no levantó la cabeza del suelo, contuvo las lágrimas como pudo. Pero perdió los nervios, y ahí sí se le escaparon, cuando metió la llave en la persiana para abrir el estanco donde llevaba 24 años, 7 meses y 4 días trabajando.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
Volviendo
Volviendo, que es gerundio
pero mucho más que un gerundio,
si es que hay un sitio adonde volver
o una gramática para todo esto.
Días ensordecedores
y tanto tanto ruido
que se nos olvida el silencio cruzado
el que se las arregla para matar chillando
cuando la afonía ya se ha vuelto dulce
y no da para más.
La tarde se escapa.
Volver para comprobar que las cosas siguen.
Volver para escapar de nuevo
a una playa
a un garito
a cualquier lugar
o a todos los lugares
una noche tan soleada como ésta.
pero mucho más que un gerundio,
si es que hay un sitio adonde volver
o una gramática para todo esto.
Días ensordecedores
y tanto tanto ruido
que se nos olvida el silencio cruzado
el que se las arregla para matar chillando
cuando la afonía ya se ha vuelto dulce
y no da para más.
La tarde se escapa.
Volver para comprobar que las cosas siguen.
Volver para escapar de nuevo
a una playa
a un garito
a cualquier lugar
o a todos los lugares
una noche tan soleada como ésta.
martes, 14 de julio de 2009
convicciones
estar convencido de que no vas a caer y caer. eso sí, sobre una alfombra mágica. y vivir el placer y la culpa, a mitad de camino entre los sueños de una niña y el dolor de una leona.
somos irreconciliables. con nosotros mismos, me refiero.
y cada vez menos fuertes, menos serios, y probablemente menos guapos -manda cojones-, pero con una mochila cargada de tardes que se desiluminan y madrugadas que desaparecen cuando ya estabas seguro de que ni de broma.
es decir, justo a la hora a la que caes.
la luz se multiplica, claro.
somos irreconciliables. con nosotros mismos, me refiero.
y cada vez menos fuertes, menos serios, y probablemente menos guapos -manda cojones-, pero con una mochila cargada de tardes que se desiluminan y madrugadas que desaparecen cuando ya estabas seguro de que ni de broma.
es decir, justo a la hora a la que caes.
la luz se multiplica, claro.
lunes, 29 de junio de 2009
De bandas sonoras.
Parafraseando que es gerundio, algunas canciones susceptibles de haber marcado mi vida.
(...)
El joven aprendiz de pintor, de Sabina, porque la memoricé enterita muchísimo antes de entenderla. Me recuerda a mis padres juntos, y debe ser uno de los 3 tristes tigres -recuerdos que tengo de ellos.
Te doy una canción, La maza, etc… de Silvio Rodríguez. Porque me ayudaron a dormir las primeras noches con míster Cantamañanas y me acercaron a míster Cantamañanas 2 y a su guitarrita. Aún ahora llevan incorporadas un resorte automático hacia todo aquello. Play it again, Sam.
Te recuerdo Amanda, en su versión flamenquilla, con su aterrizaje en (el bar de) la universidad y la manera de ver el mundo que trajo consigo.
Bad influence, de Robert Cray Band. La canción que me acompañó en mi viaje a los impulsos una vez y, por si fuera poco, trascendió ese momento vital para colarse en otro, también increíble.
Un ramito de violetas, de Manzanita. Porque, esta sí, no trascendió el momento ni puta falta que le hace. Y me levantaría allí otra vez y mil veces más cada vez que la oigo. And once again.
Noches de boda, sobre todo la versión VHS. Tremendérrima es poco.
Ocho y medio, de Nacho Vegas, que ha ido sonando a pesar de todo y de todos, y todo apunta que seguirá en loop forever. Cajas de música difíciles de parar.
El disco Omega, de Morente y Lagartija Nick, porque no soy capaz de elegir una sola canción, y porque los dos directos fueron inolvidables, cada uno a su forma y a su modo.
La pista 2 del último disco de Sigur Rós, de nombre imposible, porque me devolvió la euforia cuando pensé que la había perdido por mucho tiempo. Algo parecido con Neix el món dintre l’ull, de Mishima.
El vals de los besos, de El hijo y Que la suerte te acompañe, de Lagarto amarillo, que fueron la banda sonora de un verano que tuvo de todo y a pesar de eso no cambiaría por nada.
Multimillonaria y Pasarela, permítome ser un poquito hortera también, porque me ponen de buen humor en medio acorde.
First breath after coma, de Explosions in the sky, por enseñarme que una buena letra no siempre es imprescindible. Tragándome lo que dije hasta el momento.
Los ángeles, de Chinarro, ascenso y caída de un sueño. Cerré los ojos de ganas de verte no es un verso, es un milagro.
Like a rolling stone y Chelsea hotel, por darme perspectiva.
Peor para el sol, Y sin embargo, Más de cien mentiras: cómo van a caber tantos versos en una canción.
La ley innata, Cuarto movimiento.
Y, por lo demás, Nos sobran los motivos.
(...)
El joven aprendiz de pintor, de Sabina, porque la memoricé enterita muchísimo antes de entenderla. Me recuerda a mis padres juntos, y debe ser uno de los 3 tristes tigres -recuerdos que tengo de ellos.
Te doy una canción, La maza, etc… de Silvio Rodríguez. Porque me ayudaron a dormir las primeras noches con míster Cantamañanas y me acercaron a míster Cantamañanas 2 y a su guitarrita. Aún ahora llevan incorporadas un resorte automático hacia todo aquello. Play it again, Sam.
Te recuerdo Amanda, en su versión flamenquilla, con su aterrizaje en (el bar de) la universidad y la manera de ver el mundo que trajo consigo.
Bad influence, de Robert Cray Band. La canción que me acompañó en mi viaje a los impulsos una vez y, por si fuera poco, trascendió ese momento vital para colarse en otro, también increíble.
Un ramito de violetas, de Manzanita. Porque, esta sí, no trascendió el momento ni puta falta que le hace. Y me levantaría allí otra vez y mil veces más cada vez que la oigo. And once again.
Noches de boda, sobre todo la versión VHS. Tremendérrima es poco.
Ocho y medio, de Nacho Vegas, que ha ido sonando a pesar de todo y de todos, y todo apunta que seguirá en loop forever. Cajas de música difíciles de parar.
El disco Omega, de Morente y Lagartija Nick, porque no soy capaz de elegir una sola canción, y porque los dos directos fueron inolvidables, cada uno a su forma y a su modo.
La pista 2 del último disco de Sigur Rós, de nombre imposible, porque me devolvió la euforia cuando pensé que la había perdido por mucho tiempo. Algo parecido con Neix el món dintre l’ull, de Mishima.
El vals de los besos, de El hijo y Que la suerte te acompañe, de Lagarto amarillo, que fueron la banda sonora de un verano que tuvo de todo y a pesar de eso no cambiaría por nada.
Multimillonaria y Pasarela, permítome ser un poquito hortera también, porque me ponen de buen humor en medio acorde.
First breath after coma, de Explosions in the sky, por enseñarme que una buena letra no siempre es imprescindible. Tragándome lo que dije hasta el momento.
Los ángeles, de Chinarro, ascenso y caída de un sueño. Cerré los ojos de ganas de verte no es un verso, es un milagro.
Like a rolling stone y Chelsea hotel, por darme perspectiva.
Peor para el sol, Y sin embargo, Más de cien mentiras: cómo van a caber tantos versos en una canción.
La ley innata, Cuarto movimiento.
Y, por lo demás, Nos sobran los motivos.
"No es lo mismo
"No es lo mismo morirse de dolor que morirse de vergüenza."
Del Hombre preso que mira a su hijo, San Mario Benedetti.
Del Hombre preso que mira a su hijo, San Mario Benedetti.
Ambos tres.
Ya hace algunos días me dije ‘Basta, gan, basta de engrosar la lista’, y ahí estamos, serenas y poderosas volviéndonos sibaritas convencidas y redomadas, por indomables. Estaba muy cerca de parecerme muy mucho a él, cuando mucho ya era más que demasiado. Así que cambio de estrategia, vamos a cerrar filas y a probar a ver qué pasa. En las películas y en los partidos del Barça funciona, así que no sé por qué razón conmigo tendría que ser diferente. ¿Grandes enemigos? La sonrisa de Tarzán, el verano y los Madriles. Por eso no puedo por más que adorarlos a ambos tres. Ambos tres. Suena freak. Me gusta.
jueves, 4 de junio de 2009
miércoles, 13 de mayo de 2009
Son ensordecedores... (II)
...los goles en el último minuto, los e-mails pidiendo disculpas cuando parecía que ya estaba todo perdido, las marquesitas. Los impulsos y los viajes a los impulsos, estambul, los road trips donde nadie sabe por donde van los tiros, los lugares donde se mezclan el orbayu y el sol, el orbayu y también el sol. Las confesiones, el hermano pequeño más grande del mundo, los domingos de sordidez y temblores, ser la muñeca del barrio en su bar, tener el vip de las catas de vino y de la cerveza más pija del mundo. Es ensordecedora la pasarela y también la ley innata, cada una a su tiempo. Las casualidades y los encuentros furtivos, las discusiones a grito pelado y también la indiferencia. Los amigos cuando son un poco más que amigos o un poco menos, las sonrisas de desconocidos y sus sonrisas, las invitaciones de boda, las personas que cambiaron y el miedo y el sol y el dolor y las carcajadas. Y aúllo amor...
martes, 12 de mayo de 2009
miércoles, 6 de mayo de 2009
La ley innata.
- ¿Dónde aprendiste tanto sobre música clásica, sobre teatro...?
- No lo sé, siempre he sido medio autodidacta.
- ¿Y tus padres?
- Mi padre es camionero y mi madre limpia casas.
Madrid, 11:30am, la ley innata playing.
Gracias...
- No lo sé, siempre he sido medio autodidacta.
- ¿Y tus padres?
- Mi padre es camionero y mi madre limpia casas.
Madrid, 11:30am, la ley innata playing.
Gracias...
martes, 5 de mayo de 2009
Crónicas
"…me teníais que haber visto pateando campo, subiendo piedras y
> pedruscos y más piedras, para terminar grabando un videoclip molón de
> un grupo de 3 chicos (molones) que eran amigos del amigo y vinieron a
> pasar el finde. porque como tenía una pierna enyesada, ¿quién
> grababa tomas de riesgo, quién conducía, quién subía a la habitación
> (superbonita) en el tercer piso de la casa cuando nos dejábamos algo,
> que era todo el tiempo? ¿quién? premio.
> …
> total, que caminé de mala manera, que me fumé lo menos una tonelada de
> maría (el primer canuto cada día en la cama como a las 10 de la
> mañana, juj), que dormí una siesta en un campo debajo de una encina,
> que vi matar a un conejo, que cociné con mis propias manos un
> estupendo arroz con conejo, que por supuesto me lo comí, que fui a una
> fábrica de conejos (todo el mismo día: día mundial del conejo); que
> nos tajamos 4 noches seguidas en el único bar del lugar ;), que conocí
> a media familia, que montamos un concierto del grupo en la asociación
> de abuelos del pueblo, que recorrimos la comarca en vespino, que
> rodamos un videoclip así en dos días como por la cara y que aquí
> estoy.
>
> ...contenta, claro. mi viaje a ninguna parte, mi carretera y mi top
> manta, mi fiera parda, mi sol de castilla, mis ataques de risa, mis
> flashbacks de todo eso, mi madrid, mi noche y mi yo. claro, contenta.
> y es que ha sido la hostia de freakada pero aún falta la mejor:
>
> llega la feria!”
> pedruscos y más piedras, para terminar grabando un videoclip molón de
> un grupo de 3 chicos (molones) que eran amigos del amigo y vinieron a
> pasar el finde. porque como tenía una pierna enyesada, ¿quién
> grababa tomas de riesgo, quién conducía, quién subía a la habitación
> (superbonita) en el tercer piso de la casa cuando nos dejábamos algo,
> que era todo el tiempo? ¿quién? premio.
> …
> total, que caminé de mala manera, que me fumé lo menos una tonelada de
> maría (el primer canuto cada día en la cama como a las 10 de la
> mañana, juj), que dormí una siesta en un campo debajo de una encina,
> que vi matar a un conejo, que cociné con mis propias manos un
> estupendo arroz con conejo, que por supuesto me lo comí, que fui a una
> fábrica de conejos (todo el mismo día: día mundial del conejo); que
> nos tajamos 4 noches seguidas en el único bar del lugar ;), que conocí
> a media familia, que montamos un concierto del grupo en la asociación
> de abuelos del pueblo, que recorrimos la comarca en vespino, que
> rodamos un videoclip así en dos días como por la cara y que aquí
> estoy.
>
> ...contenta, claro. mi viaje a ninguna parte, mi carretera y mi top
> manta, mi fiera parda, mi sol de castilla, mis ataques de risa, mis
> flashbacks de todo eso, mi madrid, mi noche y mi yo. claro, contenta.
> y es que ha sido la hostia de freakada pero aún falta la mejor:
>
> llega la feria!”
jueves, 30 de abril de 2009
Horóscopo
Leo por casualidad algo que escribe un tipo. “Una mujer, por más guapa e inteligente que sea, un día te preguntará por tu horóscopo y se te caerán los huevos al suelo”.
Y pienso que por una vez tenemos suerte. No hay tantos hombres guapos e inteligentes que vayan a hacer lo mismo.
Y pienso que por una vez tenemos suerte. No hay tantos hombres guapos e inteligentes que vayan a hacer lo mismo.
¿El ángel Simón?
Pero cómo se te ocurre aparecer, con tu sonrisa de ángel, a desquiciar el mundo en ocho horas, la vida de repente es dulce y es eterna en ocho horas. Cómo me llevas a ver fútbol con cerveza, cómo me cantas y me haces reír y no terminas de emborracharte, cómo me coges la mano en un taxi y me besas sólo un vez, pero con tu sonrisa de ángel. ¿Cómo?
Hay un tipo de persona que inevitablemente desea lo que no está a su alcance, como yo. Y otro que es incapaz de soltar el lastre e ir a buscar lo que quiere, como tú. Eso sí, tú y yo sabemos que no fue normal, que no pasa todos los días. Y ni tú ni yo podemos engañarnos.
Hay un tipo de persona que inevitablemente desea lo que no está a su alcance, como yo. Y otro que es incapaz de soltar el lastre e ir a buscar lo que quiere, como tú. Eso sí, tú y yo sabemos que no fue normal, que no pasa todos los días. Y ni tú ni yo podemos engañarnos.
martes, 10 de febrero de 2009
Ocho formas y media de morir o matar (gracias, Nacho)
(1)
"Así que, si aún andas por aquí,
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.
Conoció a unas cien mujeres
y a cincuenta enamoró..."
(2)
"Reescribendo la espiral de prometer hacerlo bien,
de cometer un nuevo error,
de no saber pedir perdón
o pedirlo demasiadas veces
Y aunque ahora escupo una oración
helado de terror
ningún Dios responde aún...
¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz?"
(3)
"Y ahora que te oigo llorar
en lugar de ir hacia a ti
me vuelvo a anestesiar
y me limito a subir el volumen del televisor.
O me concentro en recordar,
para no pensar en ti,
que tendría que llamar
que alguien venga a reparar
la gotera de una puta vez..."
(4)
"Dame una canción por cada mal trago
de todos los que junto a mí has tenido que pasar
y creo que podré dar un concierto
tan largo que no vuelva a hacerte daño nunca más"
(5)
"Y en tu mirada mojada
vi que rezabas por mi alma.
Oh señor...
Y te vi llorar:
un río a cada lado
de tu rostro sin desmaquillar
como la propia Katy Jurado,
con las nubes negras detrás.
Te vi llorar
y que podía hacer,
si no ponerme yo a llorar también"
(6)
"Al llegar al puerto,
subes por el barrio pescador...
Avanza un poco más
y quizás me oigas cantar.
Si es que escuchas esto habrás llegado a la Plaza de la Soledá."
(7)
"Y nos creímos ángeles,
y hasta ella quiso volar.
Y lo hizo tras dejarme
aquel mensaje aún por contestar:
"¿Dónde estás, corazón?¿Te has cansado de mí?
Yo estoy en el balcón y ¿sabes?, voy a saltar."
Se rió -"¡Ja Ja Ja!"- y después se cortó."
(8)
"Y con la sangre aún goteando
te llamé desde ese hotel:
por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien."
(y1/2)
"Esta vez yo seré la más querida
y la noche es diversión.
Si algo amo en esta vida,
o en otra mejor:
cosas que mueren bajo el sol."
"Así que, si aún andas por aquí,
y alguien vuelve a prometerte amor,
con dinero, encanto y alguna canción,
por favor, prepárate para huir.
Vete lejos y limítate a observar
esta escena tan vulgar.
Conoció a unas cien mujeres
y a cincuenta enamoró..."
(2)
"Reescribendo la espiral de prometer hacerlo bien,
de cometer un nuevo error,
de no saber pedir perdón
o pedirlo demasiadas veces
Y aunque ahora escupo una oración
helado de terror
ningún Dios responde aún...
¿Soy yo el que no ve o es que todavía no se hizo la luz?"
(3)
"Y ahora que te oigo llorar
en lugar de ir hacia a ti
me vuelvo a anestesiar
y me limito a subir el volumen del televisor.
O me concentro en recordar,
para no pensar en ti,
que tendría que llamar
que alguien venga a reparar
la gotera de una puta vez..."
(4)
"Dame una canción por cada mal trago
de todos los que junto a mí has tenido que pasar
y creo que podré dar un concierto
tan largo que no vuelva a hacerte daño nunca más"
(5)
"Y en tu mirada mojada
vi que rezabas por mi alma.
Oh señor...
Y te vi llorar:
un río a cada lado
de tu rostro sin desmaquillar
como la propia Katy Jurado,
con las nubes negras detrás.
Te vi llorar
y que podía hacer,
si no ponerme yo a llorar también"
(6)
"Al llegar al puerto,
subes por el barrio pescador...
Avanza un poco más
y quizás me oigas cantar.
Si es que escuchas esto habrás llegado a la Plaza de la Soledá."
(7)
"Y nos creímos ángeles,
y hasta ella quiso volar.
Y lo hizo tras dejarme
aquel mensaje aún por contestar:
"¿Dónde estás, corazón?¿Te has cansado de mí?
Yo estoy en el balcón y ¿sabes?, voy a saltar."
Se rió -"¡Ja Ja Ja!"- y después se cortó."
(8)
"Y con la sangre aún goteando
te llamé desde ese hotel:
por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien."
(y1/2)
"Esta vez yo seré la más querida
y la noche es diversión.
Si algo amo en esta vida,
o en otra mejor:
cosas que mueren bajo el sol."
martes, 23 de diciembre de 2008
Amigo invisible
Detrás de la barra hay dos ojos,
detrás de la barra hay licores,
hay sueños, hay antojos,
hay mares, hay locuras
hay lectura y hay amores.
Detrás de la barra hay un saco de huesos
hay cerveza y hay historias,
hay un hola con sus besos,
hay resacas, batallitas y memorias.
Detrás de la barra están las manos,
está la sal y está el limón,
están los zapatos planos
y el alma con todo el tacón
para pisar si hace falta,
para acortarse la falda y salir a bailar
para gritarle a la vida
o ponerse a cantar
cuando suena la última canción.
Detrás de la barra reventamos,
detrás de la barra berberechos,
detrás de la barra hay carcajadas
hay pepino y hay deshechos
cuando caen las madrugadas.
Detrás de la barra no hay dueños
cuando sobran la alegría,
los potrillos y los sueños.
Detrás de la barra nunca falta una sonrisa
ni una copa con tres hielos
si la sirve, eso va a misa,
la rubita en celo.
detrás de la barra hay licores,
hay sueños, hay antojos,
hay mares, hay locuras
hay lectura y hay amores.
Detrás de la barra hay un saco de huesos
hay cerveza y hay historias,
hay un hola con sus besos,
hay resacas, batallitas y memorias.
Detrás de la barra están las manos,
está la sal y está el limón,
están los zapatos planos
y el alma con todo el tacón
para pisar si hace falta,
para acortarse la falda y salir a bailar
para gritarle a la vida
o ponerse a cantar
cuando suena la última canción.
Detrás de la barra reventamos,
detrás de la barra berberechos,
detrás de la barra hay carcajadas
hay pepino y hay deshechos
cuando caen las madrugadas.
Detrás de la barra no hay dueños
cuando sobran la alegría,
los potrillos y los sueños.
Detrás de la barra nunca falta una sonrisa
ni una copa con tres hielos
si la sirve, eso va a misa,
la rubita en celo.
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